
Staten Island puede ser el suburbio menos visitado de la ciudad, pero para los que buscan un refugio tranquilo sobre senderos menos batidos por los turistas seguramente merece una visita. Hay un zoológico, una aldea reconstruida como tuvo que ser hace siglos, un jardín botánico, un centro cultural y algunos museos, todos lugares que merecerían una visita.
La mayor parte de los visitadores, sin embargo, son atraídos por la idea de poder gozar de una buena vista sobre el puerto de Nueva York, Ellis Island y la Estatua de la Libertad, que se puede conseguir gratis gracias al Staten Island Ferry.
El buque atraca en Bay Street en la ciudad de St George.
Los que fueran interesados en la historia quedarán satisfechos después de su visita a Staten Island. Los lugares para visitar están casi en todo sitio en la isla, sin embargo los autobúses permiten de alcanzar la mayor parte y también podrán gozar del paisaje. Después de un par de días en Manhattan, donde al máximo las gaviotas y las palomas representan la fauna local, apreciarán poder pasar un poquito de tiempo en un ambiente más rural.

Hasta que el Puente de Verrazzano fue inaugurado en el 1964, conectando Staten Island con Brooklyn, esta isla era la zona más pobre de la ciudad de Nueva York.
Era una pequeña comunidad basada sobre la pesca y sobre la cría que tendía a quedar aislada del resto de la ciudad. Una vez que el puente fue construido, los vecinos empezaron a mirar con interés y avidez los precios de los inmuebles de Staten Island y en muchos adquirieron terrenos y se mudaron aquí.
Sin embargo, buena parte de las zonas verdes y boscosas ha sido conservada intacta.
